Todo hace suponer que el presidente, Felipe Calderón Hinojosa conjuntamente con su equipo más cercano, están jugando con fuego y a dos pistas con el propósito de eternizar a ese grupo en el poder, con el peligró de que la pirotecnia les pueda estallar en cualquier momento.
Hace 6 años, cuando entre los partidos Acción Nacional, PAN, y Revolucionario Institucional, PRI, todo era amor y paz o cuando menos entendimiento que llevó a las izquierdas a declarar que se había creado un nuevo engendro político al que bautizaron como el PRIAN, los lanzallamas del poder sólo tenían un blanco: Andrés Manuel López Obrador y de no haber equivocado el camino el candidato perredista, ese fuego desde entonces se les hubiera revertido.
Hoy operan en dos pistas con los juegos bélicos, ya sabemos que el lenguaje en la Presidencia de la República ha cambiado y ahora los términos son castrenses como la bazuca lanzada en el Foro Económico Mundial de Davos, una es la planeada al interior de la casa blanquiazul y otra dirigida contra su antiguo aliado el PRI, partido, según ellos a vencer, como ahora según parece no le otorgan posibilidades de triunfo al tabasqueño.
En la interna, todo está enfocado a darle y duro a la precandidata, Josefina Vázquez Mota, con el propósito manifiesto de que el “Cordero de Dios”, es decir el delfín de Calderón Hinojosa, de nombre Ernesto Cordero Arroyo sea el candidato presidencial del panismo.
Desde hace tiempo, se ha venido denunciando que la estrategia que implementa el grupo en el poder es la de judicializar el proceso electoral, precisamente contra el tricolor y su candidato, Enrique Peña Nieto, según calculan para acortar primero la brecha de los 20 puntos y después superar en la encuestas con su candidato impuesto.
En el último disque debate que figuraron los precandidatos de Acción Nacional, que resultó también un fracaso, sólo tuvo un ingrediente de interés, el ataque inmisericorde, altanero y grotesco, y no decimos poco caballeroso porque los protagonistas no saben de esas delicadezas, por parte de Ernesto Cordero a quien sospechosísimante se le unió Santiago Creel Miranda.
En la arremetida contra el PRI, todo hace pensar en un nuevo capítulo del vergonzoso Michoacanazo, ahora ya están inmersos en el Tamaulipanazo. Por medio de los filtros acostumbrados primero se dijo que los tres últimos ex gobernadores Tamaulipas estaban sujetos a un llamado arraigo-aeréopuertario, es decir, dos funcionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que ya fueron cesados, ordenaron sin orden judicial alguna, consignar los vuelos que realizaran y no permitir que salieran del país los ex gobernantes priístas: Manuel Cavazos Lerma, Yarrington y Eugenio Hernandez Flores.
Josefina Vázquez Mota, dama de todos los respetos, en forma inteligente no entró al fuego amigo, por llamarle de alguna manera, pues fue de una cobardía y de una bajeza que por sí misma los descalifica, se concretó a pedir al electorado blanquiazul que votara en libertad.
La denuncia priísta de que se trata de judicializar el proceso electoral y su demanda de frenar la persecución política, obligó a que la Procuraduría General de la República en forma más que tardía emitiera un comunicado que no explica nada y confunde más.
Inaceptable el ataque bajuno para imponer al delfín y desde luego que estamos con la aplicación estricta de la ley, pero no es creíble ni aceptable que la persecución judicial se realice después de que 1os supuestos delitos pudieron haberse cometido hace 18, 12 o 6 años, precisamente cuando el país está inmerso en el proceso electoral y cuando faltan escasos 5 meses para las elecciones presidenciales y legislativas. La bazuca se puede revertir.
En un de repente las llamadas izquierdas unidas: partidos de la Revolución Democrática, PRD; del Trabajo, PT; Movimiento Ciudadano; Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA de Andrés Manuel López Obrador, y Diálogo para la Reconstrucción de México, DIA, que los aglutina, de Manuel Camacho Solís, decidieron acabar, esperemos que de una vez y para siempre, con las alianzas antinatura con las derechas, es decir, con el Partido Acción Nacional, PAN.
Como todos sabemos, si no en forma holgada pero suficiente para gobernar, el Partido Revolucionario Institucional, PRI, ganó las pasadas elecciones en el estado de Michoacán imponiéndose nada mas ni nada menos que a la hermana del Presidente, Felipe Calderón Hinojosa, de nombre Luisa María, mas conocida por su alias, “Cocoa” y también al candidato del PRD, partido que desde hace 11 años era gobierno en esa entidad.
A toro pasado, cuando se conoce la derrota de la hermana incomoda, de inmediato la perdedora con el panismo y el apoyo de Los Pinos, inician una campaña de desprestigio con el propósito de cancelar dichas elecciones al acusar de que en las mismas se infiltró el crimen organizado.
Ya lograron que se cancele la elección correspondiente al municipio de Morelia, capital del estado, sigue pendiente la de la entidad, sin embargo, el motivo fue por otras causas y no por la acusación de desprestigio que se enderezó desde del poder.
Como lo habíamos ya comentado, estas elecciones fueron resueltas por los calzoncillos de un boxeador, puesto que los señores magistrados de una sala del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación consideraron que el uso del logotipo en los calzoncillos del púgil Juan Manuel Márquez en su pelea de campeonato contra el Filipino Manny Paquiao, celebrada fuera del país, era suficiente para cancelar las elecciones, por lo que sin importar costos millonarios, se deberá reponer el proceso.
Ya antes, las izquierdas habían ido solas, sin la alianza antinatura, a dos elecciones, las realizadas en el Estado de México y en el propio estado de Michoacán, en ambos casos los candidatos y algunas tribus perredistas se impusieron al criterio aliancista de la presidencia del sol azteca y del propio inventor de las mismas, Manuel Camacho Solís.
Ahora, en un comunicado, el Partido de la Revolución Democrática da a conocer que por unanimidad de las dirigencias nacional, estatal, y municipal de Morelia así como los Consejeros Nacionales, decidieron que el PRD contenderá en los comicios extraordinarios de Morelia con un candidato propio y sin la alianza electoral -antinatura-, con el Partido Acción Nacional, -textual: “como tampoco con el Partido Revolucionario Institucional”.
Es de aplaudirse que se reconozca, con esta decisión, la postura limpia y respetuosa de la ideología que proclaman y sostienen los verdaderos militantes y dirigentes de la izquierda mexicana.
Resultaban hasta grotescas estas alianzas antinatura que no respetaban absolutamente nada, ni principios, ni ideologías, ni a su propia historia.
Los resultados adversos están a la vista: en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, donde fueron con alianzas, los candidatos triunfadores, ya en el poder han creado gobiernos donde prevalecen funcionarios de extracción priísta o panista y es hasta burlona la nugatoria y la frialdad en dichas administraciones hacia el movimiento de izquierda.
Esperemos que los llamados partidos de izquierda hayan entendido la lección y que por siempre, no vuelvan a cometer estas aberraciones que ofenden al electorado mexicano.