Recobrar la palabra
Ese que sale de su país porque tiene miedo,
no sabe de que,
miedo del queso con ratón,
de la cuerda entre los locos,
de la espuma en la sopa.
Julio Cortázar
Por Octaviano Lozano Tinoco
En este artículo iba a escribir que el teatro armado de la violencia en México tiene dos objetivos, el primero: que el país cumpla lo pactado con el FMI y el BM (el imperio, es decir EU), de concretar las llamadas reformas estructurales y dos permitir la instalación militar de Estados Unidos en el país, con la ubicación y manejo de bases aéreas y navales, que serían controladas de manera conjunta por los ejércitos de ambos países.
El pavor y el miedo que deja consigo el reguero de sangre provoca en la sociedad inmovilidad y la desactiva en su actividad política, porque todo aquel que proteste o este encontrar de la cruzada contra la violencia, es de los malos o es patrocinado por ellos.
Todo se reduce a un solo objetivo: lucha contra la inseguridad, ¿qué importa los bajos salarios, la carencia de empleo, de educación, salud y más y más?, lo vital ahora es salvar la vida, aunque también hay otras manera de no estar o desaparecer.
Y los que se van del país, para salvar su pellejo, son acusados de “cobardes”, por los megamillonarios como el señor Lorenzo Zambrano, dueño de Cemex, quien se mueve en helicóptero y es rodeado por guaruras. En tierra tiene un autómovil blindado.
¿O el señor Zambrano sale solo de casa, a deshora de la noche, a comprar cigarros o una cerveza para conciliar el sueño?
Las reformas estructurales significan vender PEMEX y la Comisión Federal de Electricidad al sector privado, así como todos los recursos naturales del país.
Eso esta parado, pero se avanza para a paso con una serie de contratos a los particulares para dar cierto servicios en la distribución de energía eléctrica.
También quería escribir en este artículo que las reformas estructurales comprenden cambios en las leyes laborales y lo vemos de golpe y porrazo, como en el caso del SME y en los trabajadores de Mexicana de Aviación, a quienes los acusan “de ganar mucho dinero” y por ello de la quiebra de sus empresas.
Sin respuesta, los sindicatos “dudan” y ceden hasta la ignominia sus conquistas laborales, con lo que el gran capital suma un punto a la reforma laboral, que significará: pago de trabajo por hora, cero prestaciones, fin al aguinaldo (bueno, eso ya no existe), libre despido y te pago cuando tenga.
Y quería escribir que eso se logra en México generando un caos de violencia nunca antes visto y da pie a que la sociedad cansada y temerosa, manifieste su disposición a que tropas de Estados Unidos empiecen a operar de manera regular en México para controlar el incendio de muerte.
Y los marines podrán verse en México para hacer frente a una violencia desatada con el fin de que el país sea dócil, como lo es Colombia, donde se entregan siete bases militares a las tropas estadounidenses y nadie hace nada.
La sociedad colombiana cansada y temerosa de violencia, guarda silencio y el país cae a resguardo de la Casa Blanca.
México sigue los pasos de Colombia eso quería escribir en este artículo.
Pero es mejor hablar de poesía, la única tarea de la humanidad que cura el alma. Es mejor recuperar la palabra para soñar por un mundo posible, para todos, sin exclusión.
Porque eso es posible, los dueños del dinero dice siempre que es imposible crear un mundo justo, donde se premie la honradez, el trabajo y el talento, porque así justifican la barbarie que multiplica su riqueza.
Sólo preguntémonos ¿Cómo es que el señor Carlos Slim pudo haber dado el salto como el hombre más rico del mundo, si México vive un caos social, político y de seguridad, o los dueños de Televisa (Emilio Azcárraga) recibiendo concesiones y un premio presidencia en el IV Informe de gobierno con la propuesta del gobierno de iniciar la transición del sistema de TV analógico a uno digital?
De seguro aquí Televisa pedirá 20 años de no pagar impuestos en apoyo para dar ese salto tecnológico y el gobierno aceptará.
Es mejor hablar de poesía y no las barbaridades de este mundo que camina hacia su extinción.
La Poesía (fragmento)
Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca